sábado, 13 de noviembre de 2010

Jane Burgermeister: Jueces Detienen Custodia Legal ¡Soy Libre!

Informa Jane Burgermeister, desde Austria


Gracias al tremendo apoyo de tanta gente de todo el mundo, así como a la publicidad que mi caso recibió, soy una persona libre de nuevo – y, ¡oh, qué maravilloso se siente eso!

Hoy recogí una carta del Juez Hannes Winge de la Corte Döbling de Viena, informándome de que se detuvo el procedimiento de custodia legal iniciado por la Jueza Michaela Lauer, de la Corte de Hietzingel el 29 de junio de 2010.

El Juez Winge examinó las razones dadas para justificar una custodia de la corte y encontró que no eran para nada creíbles, aunque parecía estar bajo gran presión externa para imponerme una custodia legal.

Mi mayor agradecimiento a él por hacer su trabajo; por estar listo a examinar los hechos y la evidencia, y por sostener la Ley con integridad.

Las consecuencias de una custodia legal hubieran sido terribles para mí. Semejante custodia normalmente sólo se aplica a una persona muy mayor, si ya no puede velar por sus asuntos, por ejemplo porque padecen de Alzheimer. ¡Ni siquiera Lilliane Bettencourt de 87 años tiene una custodia de la corte!

Un custodio legal tiene el poder de tomar todas las decisiones por uno – tomar control de su dinero, su propiedad, y consignarlo a uno a una institución mental –y nunca se puede salir, porque el custodio de la corte toma todas las decisiones en nombre de uno.

Hace sólo un par de semanas ví las cicatrices en el brazo de Harald Matschiner, un activista austriaco, después que se le dieran drogas a la fuerza cuando lo consignaron a un asilo mental por una semana, en lo que parece ser un preocupante nuevo patrón de persecución política en Austria.

La Jueza Lauer de la Corte de Hietzing inició el procedimiento de custodia legal, en conexión con el manejo de los bienes de mi fallecido padre, Dr. Matthias Bürgermeister, que murió el 23 de octubre de 2009.

En Austria, la corte local rutinariamente administra bienes, por lo que no se puede escapar de ellos. En Inglaterra, en cambio, no hay intervención automática de las cortes locales. Un abogado maneja los bienes, como sucedió en el caso de mi madre que murió en Londres.

La Jueza Lauer sistemáticamente abusó el asunto de rutina de manejar una sucesión, para crear excusas para ponerme bajo custodia legal. Sus afirmaciones fueron triviales y demostrablemente falsas, y parecía que se saldría con la suya y me impondría una custodia de la corte, porque no parecía haber mecanismo independiente para revisar el funcionamiento ni con la Defensoría, ni con la fiscalía de estado, ni con las cortes criminales superiores.

Esta aparente ausencia de cualquier revisión independiente convirtió un obvio abuso de la justicia –que debería haberse detenido pronto- en una pesadilla Kafkiana.

Esta experiencia me hizo agudamente consciente de cómo los derechos civiles que damos por sentados pueden sernos arrancados por un sistema judicial corrupto.

Los jueces y fiscales de estado tuvieron un rol clave en el colapso de Alemania hacia el estado totalitario Nazi.

Por su papel en destruir la justicia e inventar “crímenes de estado” y usar las los vacíos legales para cazar, arrestar y encarcelar opositores políticos, los jueces y fiscales fueron enjuiciados en Nüremberg en 1947.

Se instalaron“leyes de guerra” especiales, que crearon un “enemigo interno” y cortes especiales para lidiar con los oponentes políticos en la Alemania Nazi, y no hubo escasez de jueces dispuestos a pasar sentencias de muerte a los críticos de Hitler.

En Austria, nuevas leyes de “terrorismo“, que también crean un “enemigo interno” y conllevan sentencias de cárcel draconianas, estaban por entrar en fuerza el 1 de agosto, pero la legislación se pospuso.

El espacio para el abuso de una ley tan amplia –como perseguir opositores políticos –es obviamente gigantesco. Un sistema de justicia que actúa como el largo brazo del gobierno y las corporaciones que lo controlan, puede barrer y encarcelar a la gente bajo leyes de terrorismo, como los que expresen preocupación legítima sobre la contaminación por parte de Baxter de los 72 kilos de vacuna estacional con el virus aviar en Austria, las vacunas no adecuadamente probadas, y otros problemas sociales.

Lo más preocupante es que un segmento corrupto del sistema judicial de cualquier país, como en Austria, puede usarse así para arrestar a la gente en toda Europa, tras la introducción de la nueva orden de detención europea, juicios en ausencia y la orden de investigación europea.

Los controles de semejantes arrestos se basan en evidencia adecuada, los que parecen ser inadecuados.

Cualquiera que se vea en la pesadilla de las acusaciones falsas hechas por algún juez corrupto en algún lugar de Europa, parece tener poca oportunidad de escapar.

Sólo fue gracias a la suerte que llegué a ver la nota de la Jueza Lauer, en la que daba sus motivos para ponerme bajo custodia legal. Fue así como pude fotocopiarla y luego reunir y presentar los documentos que demostraban que cada afirmación era falsa, y ni siquiera eso pareció funcionar por largo tiempo.

Pero ¿cómo va alguien a manejar acusaciones falsas que vienen de otro país, tal vez sin siquiera saber las acusaciones precisas, e imposibilitado de conseguir la evidencia que demuestre su falsedad, si no tienen acceso a los documentos originales? Y todo esto en un idioma extranjero, como si fuera poco.

Los dados están cargados; el desenlace del juego se conoce de antemano.

El Telegraph reportó que ha habido un incremento de arrestos de ingleses, arrastrados a cortes Europeas, bajo los nuevos poderes de arresto. No hay duda de que algunos casos son legítimos, pero parece no haber chequeo adecuado instalado para detener los casos ilegítimos y para prevenir que ciertos jueces abusen de su poder para conducir arrestos políticos a gran escala por toda Europa.

Sinceramente espero que nadie más en Europa tenga que experimentar esta muy moderna pesadilla de tener que enfrentar -como individuo- el poder monolítico de un estado corrupto y totalitario. Pero mi experiencia este verano me hace pensar que es una clara posibilidad, si no enfocamos nuestra atención a asegurar que nuestros sistemas de justicia estén apoyando la ley.

Los bárbaros crímenes del Siglo 20 fueron crímenes cometidos por el estado. Estados criminales como la Alemania Nazi sumieron a toda Europa en la era oscura, causando la persecución y la muerte de millones en campos de concentración y prisiones.

Hoy, estamos al borde de un nuevo estado policial totalitario, porque nuestros derechos civiles han sido sustancialmente erosionados por estas leyes de terrorismo y otras.

Asegurar que todo sistema de justicia sostenga la Ley, ciertamente debe ser una primera prioridad.

Para terminar, me gustaría sobre todo agradecer con todo mi corazón a los muchos miles de personas que se unieron para ayudarme, que me mandaron emails, que corrieron la voz y que con su gran apoyo me mantuvieron libre.

De hecho, volver a saborear la verdadera libertad de Nuevo, tras semanas de tener esta custodia de la corte sobre mí como una guillotina, es la experiencia más maravillosa que haya tenido en la vida.

¡Gracias! ¡Gracias! ¡Gracias!

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